fueron testigo
de cuando la perdí a ella
mi único abrigo
Mis lagrimas se derramaron
y hasta los cielos lloraron
en una sinfonía oscura
Que para escuchar, hasta los gatos callaron
Aquella noche negra
entre lamentos, y penumbra
con la locura en el viento y ella ausente
solo con una cabuya
me dirigí al viejo puente
y toda la bulla
silencio con mi lenta muerte."
0 comentarios:
Publicar un comentario